domingo, 13 de marzo de 2011

Nostradamus


EL JEFE

(13-03-2011)

Desde que el hombre existe y se agrupaba en hordas de individuos para dar caza, combatir o colaborar en todas las facetas de la vida cotidiana existe la figura jerárquicamente superior o que ejerce un control o mando sobre las labores realizadas, un trabajo de supervisión, de corrección o simplemente de representación del orden establecido, los líderes del grupo, los individuos dominantes, la existencia de esta figura es pues inherente a la existencia y condición del ser humano como individuo socializado.

Si bien es cierto que en la antigüedad este papel era ocupado por los valores personales, físicos o psíquicos a fuerza de la demostración física, destreza e inteligencia y demás capacidades organizativas, con el paso de los siglos, ésta supremacía se fue transfiriendo a la capacidad económica como representación del poder.

El mando en cualquier cuerpo jerarquizado es si bien instituido por la Autoridad vigente, debe ser recabado a través de pruebas de aptitud y actitud, básicamente por lo peligroso e inconsciente del otorgamiento indiscriminado del cargo, del daño y perjuicio que puede ocasionar, tanto a la institución para la que es designado, como para toda la sociedad que sea receptora de sus acciones u omisiones.
En los diversos temas que tratan el concepto del mando, en diferentes cuerpos policiales, militares, grupos, empresariales, diversas organizaciones y multinacionales, es fácil encontrar similitudes que nos llevan a una profunda reflexión, la dificultad de ejercer ese mando sin convertirse en un acatamiento tiránico, un chantaje en el que obedecer o recibir castigo sea la única posibilidad, en ese caso la falta de interés e involucración del subordinado interferirá negativamente en la consecución de los objetivos.

Podemos sumergirnos en las características que deben poseer, en las cualidades que se necesitan y los atributos que exige dicha actividad, sobre ello hay ,aparte de los temarios de las policías, y cuerpos, miles de artículos, manuales y libros ,no es objeto de este articulo de repasar algo que, para los que les interesen, hallaran material de sobra y de gran calidad, si no , resaltar las carencias de esta actividad y apelar a la recapacitación en la elección tan delicada de estos puestos, por sus repercusiones.
Bien sabemos que en los cuerpos policiales estamos, en la mayoría de los casos bajo las ordenes directas e indirectas de jefes de distintos rangos a los que solo les importa justificar su puesto, jefes a los que la profesionalidad, e imagen de la policía se la trae al pairo, jefes que se esconden detrás de un manojo de multas deseando que den las diez para huir a casa a sintonizar Tierra de Lobos, jefes que perdieron su profesionalidad a cambio de algún mezquino favor y el respeto en la barra de algún kiosco de barriada; jefes, que se encontraron con los galones y que se saben sin autoridad moral ni arreos para llevarlos, a los que el trabajo de sus policías su integridad y confianza no es algo que lleven en el cargo, jefes que solo saben exigir sin otorgar, reprender sin alabar y justificar sin trabajar, la mayoría de las veces intimidados por sus propios jefes, ocultando su ineptitud y pánico en ordenes ridículas, sin sentido, estúpidas, furibundas muestras de un poder inmerecido y del que solo pueden hacer gala de una manera autoritaria y megalómana.

A estos jefes, no les interesa el progreso ni el mejoramiento de la institución, se descolgaron de ella hace mucho, solo recuerdan como fueron tratados por sus antiguos jefes y repiten eternamente los roles, se aferran a verdades obsoletas, creencias desfasadas y se ciegan ante los cambios y la modernidad, autenticas momias retrogradas que solo entorpecen y frenan el avance inherente a los tiempos.

Tienen mando sobre policías, la mayoría de las veces mucho más preparados, más cualificados que ellos, o simplemente con una perspectiva más amplia, una moral más consistente o una dignidad profesional aprueba de patanes con mando en plaza, que acatan, resignados, cabizbajos, cumpliendo, mientras niegan con la cabeza conscientes de la falta de preparación y de aptitud del ordenante o a veces del mensajero para interpretar o ejecutar las instrucciones. Sabedores de las carencias miedos, laxitud o incapacidad de su mando. Agentes de policía, que la mayoría de las ocasiones cumplen de forma profesional, llevando a buen término una orden ambigua, despreocupada o mal explicada, trabajando de modo propio para que todo funcione, pese a las ordenes, para que las cosas salgan pese a las instrucciones, para que no cunda el caos, pese a la falta de interés, despreocupación o dejadez de su mando, a sabiendas de que si ocurre algo contaran solo con sus compañeros que no habrá en ese momento intervención de un jefe, que no vendrá nadie a tomar decisiones, de que desde casa, o desde el bar o una caseta no se puede ejercer responsabilidad, no hay cobertura o a veces, mejor que ni intervenga., Ya lo decía el Poema del Mío Cid..”Que Buen Vasallo Si Tuviese Buen Señor”.
Están más preocupados de la moto arañada o la falta de rellenar el estadístico, de taparse el culo ante la petición del mando superior o marcarse un farol con el político antes, mucho antes que de su compromiso y responsabilidad para con sus hombres, plantilla que por inercia hace funcionar una maquina pese a piezas de tan mala calidad. 

Hay jefes responsables, funcionarios de policía que ostenta una graduación, y ejercen el mando con responsabilidad y ecuanimidad, que ordenan y acatan ordenes con una dignidad profesional y respeto a la institución dignos de elogio, que se preocupan por sus hombres, por la institución y cumplidores de su trabajo, que no te dejan en la estacada, que saben o se preocupan por saber, que son reflexivos, inteligentes y comprensivos, con los que se puede hablar, consultar, y a los que se les da porque no exigen, jefes que tienen algo mucho más valioso que el poder, algo que no se puede comprar y que si se pierde no se recuperara jamás, el respeto, jefes que tienen la confianza de sus hombres, buenos jefes que continúan trabajando pese a que todo sea contrario a ellos, que incentivan protegen y respetan a sus subordinados, jefes que se desean que estén en el turno y por los que se sacrificaría mucho si hiciere falta, pero ellos saben quiénes son y este articulo, no es para ellos.

Hace poco leí la ordenanza numero 65 de la ley 85/78 de las de las Fuerzas Armadas sobre el tema del mando, se refería al empleo del cabo, pero creo que debería ser extensible a todos los que ejerzan cargo, salvando las distancias, que son muchas, pienso que es muy ilustrativo, dice.. ”Como jefe inmediato, se hará querer y respetar por él, no le disimulara jamás las faltas de insubordinación, le infundirá amor al servicio y exactitud en el desempeño de sus obligaciones, será firme en el mando, graciable en lo que se pueda, será comedido en su actitud y en sus palabras, aun cuando sancione o reprenda.”

Todo un ejemplo de saber estar, motivar e incentivar a sus hombres, ahora que estamos en un cuartel, por lo menos se nos podría pegar algo de esta ordenanza.



BIENVENIDOS A FORTWEST

 (27-02-2011)
Mas sufrido que el exodo del pueblo judío a través del desierto en busca de la tierra prometida, ha sido la marcha de las llamadas unidades operativas hacia Canaan, la tierra de promisión….FORTWEST.

El pueblo hebreo, harto de profetas e iluminados que anunciaban la llegada de un lugar idílico para el asentamiento final de la policía, siguió a Moises, que tenia línea directa con Jehova , prometia un lugar ideal, un sitio donde establecerse con comodidad, servicios , operatividad, y todas las infraestructuras necesarias para una moderna policía del siglo XXI.

Cuan grande fue el chasco, cuando el pueblo elegido, fue arrojado a un inhóspito cuartel mas propio de la acorazada brunete, donde solo faltaba Alfredo landa subiendo la barrera, vestido como en cateto a babor.

FORTWEST es el ultimo bastión en la frontera de los yanquis junto al limite con el rio Pecos o Palmones, casi como el fuerte del Álamo, pero sin John wayne, Tres enormes calles de asfalto con aspecto de que este a punto de producirse un duelo, música de Spaghetti western y rastrojo desertico cruzando ante la pantalla.,un escenario que haría las delicias de Sergio Leone, incluso tenemos al bueno al feo y al malo, muy muy malo.

Este es un poblado vaquero como el de Almeria pero mas cutre, no hay extras ni excursiones de japoneses, solo unos barracones semiabandonados, donde sobreviven saltamontes, lagartijas y un grupo de valientes, todos supervivientes del séptimo de caballeria y desencantasdos del gran jefe de Washington.

El telegrafo lo habían cortado los apaches…por falta de pago, asi que la única posibilidad de comunicación era el pony express, pero otro fiasco, en horas punta se producían unos atascos enormes de carretas y diligencias, un enorme embotellamiento, asi que salir con rapidez era una epopeya según a que horas.

No es que se pidiese un edificio moderno, bien comunicado, domotizado, autoabastecido con paneles solares autodirigidos al sol ,persianas que se autorregulen, duchas de vapor, ascensores que conecten las distintas plantas con el parking, una galería de tiro, gimnasio, unas acondicionadas salas de reuniones y de relax , unos dignos sistemas de seguridad , un centro de trasmisiones moderno, sala de operaciones para planificar emergencias, o wáter clock con chorrito de agua templada al culete, pero de verdad, de esto a la ciudad arrasada de Pompeya va un mundo.

Aun asi y como en todos los cielos mitológicos aquí tambien existía un Olimpo, un lugar destinado a las deidades mandatarias, un cielo de doradas griferías y suelos bien pulimentados, donde acomodados en sus triclinium, sean servidos por huríes de carnes prietas y rubias trenzas, estilo opera wagneriana, donde coman uvas y les escancien vino al son de un coro de rollizos querubines tocando liras. Pero eso si…cuando todo reuna los requisitos para acomodarse, antes ..no.desde luego que no.

La tropa y la marinería no necesita mucho, son muy baratos y acomodadicios, no les hace falta apenas sillas, no necesitan unas mesas muy amplias, ni un sitio donde vestirse dignamente, no necesitan ducharse ni beber agua embotellada, ellos pueden comer raíces ,tomar sopa ,apenas tienen que lavarse, y pueden dormir sobre sus monturas compartir desodorante y cagar en grupo, la sangre azul es una condición divina y los reyes taumatúrgicos se reservan el derecho de la omnipresencia.

En FORTWEST no hay un salóon donde refrescar el gaznate mientras bellas muchachas bailen el cancan, no tenemos al languido pianista ni hay bartman que se esconda durante los tiroteos, en FORTWEST no tenemos tampoco tienda de comestibles donde comprar municion, ni un triste motel donde tumbarse cinco minutos, pero eso si al otro lado de la calle encontraran la oficina del sheriff de servicio, con aspecto de faltar parte de la mudanza, y la foto del rey sustituida por la de Clint Eastwood, pero sobre todo aquí hay sitio, mucho sitio para que la superioridad monte lo que realmente le gusta.. un patíbulo, solo falta el buitre posado en el letrero de entrada.

No digo que no debamos irnos de una anticuada pequeña e incomoda jefatura, buscar un sitio mejor, un lugar que nos permita realizar nuestra tarea de la forma mas efectiva y digna posible, pero  ante todo con un minimo de servicios que nos permita por lo menos tener sillas necesarias para sentarnos, una maquina de agua, unos bancos donde cambiarnos de ropa, interruptores,etc, la seguridad de este enorme acuartelamiento, es un agente recluido en una exigua garita, que defiende o protege un perímetro descomunal, sin medios para avisar rápidamente en caso de que ocurriese algo.y sabiendo que custodia un armero, material de oficinas y vehículos, un suculento botin, para gente preparada en esas lides.necesitamos mas iluminación en esos lúgubres patios, Unas comunicacuiones terretres rapidas y seguras, para responder con prontitud y no quedarnos atrapados al salir de las instalaciones, aire para el verano y calefacción en invierno, asi que vámonos de la vieja jefatura desde luego que si y vámonos todos, asi no tenemos que hacer kilómetros para subir a resolver algo al cecop, ver al inspector, acudir a la sala de operadores o consultar algo en archivo, vámonos en condiciones el espacio no compensa el retroceso a unas instalaciones tercermundistas. no entiendo las prisas, la huida rápida para decir ya tenemos una jefatura, asi las consecuencias de la mala gestión siempre recae en los mismos.

Porque en definitiva donde estamos, donde intentamos hacer nuestra labor profesional, pese a todos los desastrozos inventos y baratas soluciones es un cuartel abandonado, asi de simple, un sitio de donde se han llevado hasta las luces, donde han roto, solería, puertas ventanas y faltan los mas básicos servicios para sentirse un profesional valorado y respetado.

Entonces el pueblo indignado y dolido se volvió hacia Moises, en busca de respuestas, pero este había desaparecido y el teléfono de Jehova, se encontraba fuera de cobertura, asi que el pueblo elegido seguirá adorando al becerro de oro esperando la llegada del verdadero profeta.otros veinte siglos mas o menos.

Hablando con los compañeros mientras paseábamos de las taquillas a la sala polivalente y para aprovechar un poco las extensas e inexploradas esplanadas y hangares propusieron varias opciones, por ejemplo, podríamos montar un spa, ya saben, baño turco e hidromasaje, pero ya sabemos que quedaría restringido al uso de la cúpula jerarquica, o quizás un campo de golf también estaría bien, en los relevos daría tiempo a un par de hoyos, o un macro juego del escondite, pero cualquiera encuentra luego a la gente, hay también muchos a favor de las pistas de padel, tan de moda, las opciones son multiples aunque creo que nos cabria todo, asi que ya se ha organizado una paella y una ginkana para la próxima semana, después del suelte de una vaquilla en la plazoleta interior.

Ya están advertidos Damas y caballeros, ensillen sus caballos pongan rumbo al limite de la ciudad, el fuerte esta allí, un poblado abandonado en la frontera, no olviden las provisiones y agua, mantas y demás enseres allí no hay nada de eso, esta custodiado por un grupo de incondicionales y resigandos rostros palidos, olvidados y alejados de los que allí los mandaron, allí encontraran, FORTWEST…


NOSTRADAMUS YA LO SABIA

(22 Febrero 2011)

Seguramente ,el médico y astrologo Michel de Nostradamus nos calificaría como los “oscuri anni”, en sus “alegres y felices” predicciones, somos uno de esos fragmentos de sus misteriosos versos en las que se citan únicamente calamidades y desastres, en alguno de ellos debemos encontrarnos, porque la cosa pinta mal.

Aunque las misteriosas cuartillas pueden y han sido interpretadas como libremente han querido, llegando a ver desde el inicio de la segunda guerra mundial, el atentado al Papa o el final de occidente, lo cierto es que nos hallamos en un ciclo gris de la historia, donde se diluyen los valores humanistas y hasta el clima parece revelarse contra el ser humano. Desconozco si el Islán invadirá Europa o si el anticristo ya está aquí en forma de Belén Esteban, oscuros vientos barren el famoso estado de bienestar y brotan la xenofobia, la violencia y demás radicalismos abonados por la desesperación e impotencia, encima Dios tiene el teléfono apagado o fuera de cobertura.

Estados teocráticos amenazan la paz mundial, se desestabilizan gobiernos legítimos por intereses económicos y se promueven guerras a cambio de petróleo, el hambre se ceba en las zonas más desfavorecidas, vemos a raquíticos niños acosados por miles de moscas que apenas les dejan abrir los ojos , mientras un buitre se les acerca previendo el indefenso festín, terremotos o demás calamidades climatológicas que de un plumazo borran cientos de vidas, y siempre en lejanos países pobres o faltos de medios ,pero en casa no es mejor.

En cada telediario sucumbe una mujer a manos de sus parejas, niños que desaparecen para no volver jamás, sacerdotes que abusan de los mismos niños a los que debieran dar ejemplo , atracos que dejan un cadáver a cambio de una sustraer una miseria, violencia en estadios de futbol, en la calle, contra el negro contra el moro, a lo diferente a lo distinto a lo que no aguantamos a todo lo que no soportamos, porque la tolerancia y comprensión que nos daba la seguridad, nos la ha arrebatado la incertidumbre ,junto con la impotencia ,que son madres de la desesperación.

En todas esas imágenes que vemos apenas atentos a la pantalla, entre anuncio de pomada antihemorroidal y perfume de chanel, apenas pendientes a lo que ocurre, entre sorbo de cocacola y cucharada de estofado, las desgracias nos parecen lejanas, andamos anestesiados, saturados por un constante bombardeo de muertos, desaparecidos, maremotos en filipinas o un derrumbe de una mina en chile, en casa familias enteras estranguladas por la crisis, gente normal buscando en las basuras algo que llevarse a la boca y cientos de indigentes clamando por un cajero libre, no nos afecta lo que no nos toca. Solamente hay que cambiar de canal y pasar de niños ahogados en una patera a la ultima bronca de gran hermano doce, rápido verdad?

En todas, bueno, en casi todas las escenas que nos traen esas desgracias a nuestro cómodo salón, están ellos, ayudando a salir de una riada a los vecinos, ayudando en un tremendo accidente de tráfico, deteniendo a un maltratador o persiguiendo a un delincuente, fuerzas y cuerpos de seguridad de este nuestro Estado, esos mismos petos negros, verdes, azules o fosforescentes, perseverantes dameros, presentes en todas y cada una de las desgracias, sucesos y alegrías que ocurran a su llamada, hombres y mujeres de la ciudad o que ejercen en ella por tiempo, conocedores exhaustivos de su pueblo, su ciudad, del entorno que llevan pateando meses y años.

Criticados ,por un sueldo que nunca será suficiente por jugarse su integridad física y psíquica, corren hacia donde los demás huyen, auxilian a los que todos ignoran, defienden a los que nadie protege y dando todo lo que tienen, sus cuerpos, sus mentes y una entrega que supera cualquier transacción económica que se pueda pensar.

Pero si no es el dinero el motor de esta actitud, si lo es el cortar, rebajar o disminuirles a ellos, no porque sea una acción retro económica, si no porque es una acción inmoral, una falta de ética, un desprecio institucional a los garantes y defensores de esas mismas autoridades, la calle es un hándicap, un terreno de juego con muchas variables, donde nada es previsible, no hay segundas oportunidades y no se puede optar por el comodín del público.

Recortar, abaratar económicamente a estos funcionarios, en menosprecio de un colectivo, fiel, muchas veces demasiado fiel hasta sumiso, en respuesta a una desastrosa gestión, que siempre pagan los mismos, es atentar contra las propias bases de la sociedad, un inconsciente gesto de dejadez hacia la función policial.

Antes que dejar de valorar a las policias, antes que domeñar a los agentes que sirven todas las horas del día, todos los días del año, en cualquier sitio y situación, antes que arrebatar ese pequeño importe económico, pero enorme importe moral, en menoscabo de su motivación y profesionalidad, antes que apretar ese cinturón sobre el espíritu de trabajo de estos miles de personas, antes es mejor buscar bajo las tierras que trajeron estos lodos.

Porque cuando se presta servicio de noche, fines de semana, de vacaciones, en navidades, mientras los demás están de fiesta, tras el nacimiento de tu hijo, a los días de morir tu padre, cuando te encuentras mal, cuando estás bien, viendo la tragedia en las caras que recordaras después, intentando salvar a quien no pudiste hacerlo, tratando con auténticos excluidos de la sociedad, ladrones, traficantes, violadores, borrachos y mendigos, drogadictos y suicidas sintiendo impotencia, tristeza y decepción muchas veces, criticados, ofendidos, desvirtuados e ignorados por los que deberían valorarlos, testigos y participes de los peores minutos de miles de personas…cuanta rebaja merece esto?¿cuánto vale estar en la calle?

Imaginen como se sienten en esta rebaja de emergencia, chapucera e injusta, las personas que tienen que enfundarse en un chaleco antibalas,coger su arma, portar una placa y tirarse a la calle a servir de última barrera entre el caos y la felicidad de los hogares de miles de inocentes, dejando en su casa, a su mujer o su marido, sus hijos o padres, que dependen de ellos, sin saber si regresaran y como lo harán.

Así que si las iluminadas mentes de los poderes mandatarios, piensan solucionar el Armagedón que ellos mismos atrajeron, a consta de abaratar la seguridad., de rebajar la última frontera defensiva que tiene en la sociedad, de desvalorizar el trabajo de sus vigilantes, de desmotivar a sus centinelas, están errando a sabiendas de que peligra la estabilidad, con conocimiento de causa del mal que están provocando, decía un general francés que hacer algo conociendo que está mal, es hacerlo doblemente mal, mientras tanto, pase lo que pase, si necesitan a la policía marquen los números que todos conocen, de las pocas cosas que podemos tener certeza en estos tiempos turbulentos es que ellos estarán allí.